La ley general de Educación, introduce el concepto de educación como un “proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se fundamenta en una concepción integral de la persona humana de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes”.

De esta manera debe orientar sus acciones hacia la promoción del desarrollo humano, mediante una educación y una formación integral permanente, flexible, abierta y combinada que dinamice la renovación cultural y el cambio social.